Bienvenid@ a la pequeña y escurridiza frontera entre el minicuento, la minificción y la poesía.
¿Puedes reflexionar, desaprender, perderte y volver a encontrarte desde lo breve?
En la brevedad siempre hay desconcierto

viernes, 1 de mayo de 2009

Tus besos ardieron como el fuego bajo la piel,
la noche indómita gobernó el imperio de nuestros sentidos
y ahora sobre mi cuerpo sólo queda el espejismo de tus manos
una vez más la pasión se convirtió en vacío...
Y el vacío en soledad
(Dedicado al Dios carnal que me visitó anoche)

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