Bienvenid@ a la pequeña y escurridiza frontera entre el minicuento, la minificción y la poesía.
¿Puedes reflexionar, desaprender, perderte y volver a encontrarte desde lo breve?
En la brevedad siempre hay desconcierto

jueves, 24 de mayo de 2007


Furor: se miraron por largo rato. Vehemencia: las noches que anudaron y desanudaron pies, brazos y labios. Finalmente, el arrebato: una carta de despedida llena de recuerdos que ya perdieron olor.

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